Soy Alejandro Urdiales, investigador privado titulado e independiente. Trabajo como profesional liberal en el ámbito de los asuntos privados y en la obtención de información relevante para su posible aportación como prueba en procedimientos judiciales.

No presto servicios de seguridad ni protección de bienes, establecimientos o personas. Mi trabajo se sitúa exclusivamente en la investigación privada de carácter civil y probatorio, con especial atención a la utilidad jurídica de la información, la confidencialidad y el trato directo con el cliente.


Servicios de investigación privada

En esta tercera vía desarrollo servicios de investigación privada orientados exclusivamente a asuntos privados y a la obtención y aportación de prueba en procedimientos judiciales. No investigo "por curiosidad", sino cuando existe un interés legítimo y una finalidad clara.

Asuntos privados
Intervengo en conflictos y situaciones de ámbito personal, familiar o patrimonial en los que es necesario comprobar hechos, aclarar dudas razonables o disponer de información contrastada antes de tomar una decisión importante.

Investigación con fines probatorios
Desarrollo investigaciones dirigidas a identificar, fijar y documentar hechos que puedan ser relevantes en un procedimiento judicial, ya en curso o en preparación. El objetivo es que la información obtenida pueda articularse como prueba de manera técnicamente defendible.

Informes e intervención en juicio
Cuando el asunto lo requiere, el trabajo se plasma en un informe estructurado que recoge los hechos relevantes, la metodología seguida y, en su caso, el material obtenido. En el ámbito judicial, estos informes pueden completarse con la intervención en sala, conforme a las reglas de la prueba y de la valoración judicial.

Colaboración con abogados y despachos
Presto apoyo externo a abogados y despachos que necesitan reforzar la base fáctica de un caso mediante investigación privada especializada. Esta colaboración se plantea siempre al servicio de la estrategia procesal del letrado, con coordinación, reserva y un enfoque técnico centrado en la calidad de la prueba.


Cómo trabajo

Mi forma de trabajar difiere en algunos aspectos de la de otros despachos. Parto de una idea básica: muchas veces el cliente no sabe de antemano si el resultado de la investigación le va a ser realmente útil, por eso estructuro el servicio en fases claras.

1. Estudio previo del asunto
Analizo la información disponible, la finalidad de la investigación y las posibles líneas de trabajo. Si el encargo no es viable o no puede aportar utilidad real, lo digo desde el principio.

2. Propuesta de intervención
Defino el alcance de la investigación, el tipo de actuaciones a realizar, los límites temporales y el resultado que cabe esperar en términos prudentes, junto con las condiciones económicas. Todo ello se refleja por escrito en el contrato.

3. Investigación, informe y ratificación
Ejecuto las actuaciones acordadas, documento los hechos relevantes y, cuando procede, elaboro un informe preparado para su posible uso en el ámbito judicial o en la toma de decisiones del cliente. En los procedimientos en que se admite, ese informe puede requerir mi ratificación en el juicio oral, con intervención como testigo cualificado o testigo‑perito, de acuerdo con lo previsto en la  ley de enjuiciamiento civil.


Honorarios

Para acomodar el riesgo del cliente y la carga de trabajo real, estructuro la facturación en dos fases.

Preinvestigación (50%)
Para iniciar el encargo se abona un 50% del presupuesto pactado por adelantado, siempre por escrito en el contrato. Esta fase permite realizar una preinvestigación y comprobar si tiene sentido seguir adelante en términos de utilidad probatoria.

Si tras la preinvestigación el cliente decide no continuar, no tiene obligación de realizar ningún pago adicional. En ese escenario, la investigación se cierra sin emisión de informe, ya que el informe solo se elabora y entrega cuando se contrata el servicio completo y se abona la totalidad del importe.

Investigación completa e informe
Si el cliente decide continuar, se abona el 50% restante y se desarrolla la investigación en el alcance acordado, con la posterior elaboración del informe de investigación preparado para su eventual aportación a un procedimiento judicial y ratificación, en su caso.


Formación

Mi trabajo se apoya en una formación jurídica y técnica específica, que incluye estudios universitarios y especialización en ámbitos periciales.


Trayectoria

Además, he dedicado investigación académica a la profesión de investigador privado. Buena parte de esa reflexión se recoge en mi Trabajo Fin de Máster, donde analizo el pasado de la profesión, su situación actual y diversas cuestiones de interés para su futuro.


Asociación, resoluciones e intervenciones

Mi actividad profesional se desarrolla también en conexión con espacios asociativos, resoluciones de interés práctico e intervenciones públicas relacionadas con la investigación privada y la prueba. Este apartado reúne algunos elementos relevantes de esa trayectoria.

Pertenencia asociativa
Formo parte de la APPJD, Asociación Profesional de Peritos Judiciales y Detectives Privados, entidad de ámbito nacional orientada al apoyo profesional, la formación continua y la presencia de sus asociados en el ámbito pericial y de investigación. Mi vinculación con la Asociación se integra en una línea de trabajo que combina investigación privada, enfoque probatorio y proyección profesional especializada.

Resolución sobre baliza GPS
La Audiencia Provincial de Málaga acordó el sobreseimiento de la causa seguida contra mí por la colocación de un localizador GPS en el vehículo de un investigado. Esta resolución se presenta como un antecedente relevante en relación con los límites penales de este tipo de actuaciones y con la discusión jurídica sobre su encaje.

Webinar: el uso de localizadores GPS por parte de los detectives privados
En el siguiente vídeo abordo el uso de balizas en el trabajo de los detectives privados, a partir de mi propia experiencia y de la resolución de la Audiencia Provincial de Málaga. Analizo qué aporta realmente este tipo de dispositivos en una investigación, cuáles son sus límites jurídicos y en qué condiciones pueden utilizarse sin convertir una herramienta técnica en un problema penal o probatorio. 


Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre un Perito Judicial y un Detective Privado?
El Perito Judicial actúa como experto en una materia concreta y emite un dictamen técnico, científico o artístico que ayuda al juez a interpretar correctamente los hechos controvertidos. El Detective Privado se ocupa de investigar y obtener información sobre conductas y hechos privados, aportando al proceso datos fácticos respaldados por su informe, grabaciones de vídeo o audio, fotografías y otras evidencias obtenidas mediante vigilancias, seguimientos, entrevistas o comprobaciones documentales, siempre dentro de los límites legales.

¿Es una profesión peligrosa?
Puede entrañar situaciones de riesgo, pero el trabajo profesional se basa precisamente en evitarlas: planificación cuidadosa, discreción y retirada a tiempo cuando el nivel de sospecha aumenta. La prioridad es siempre la seguridad de todas las partes y la preservación de la prueba, no la exposición al peligro.

¿Te han "pillado" alguna vez?
Sí. Y, siendo realistas, cualquier investigador privado que diga lo contrario o miente o apenas ha pisado la calle. En la práctica no es una cuestión de blanco o negro, sino de niveles de sospecha: la clave está en gestionar ese "volumen", saber cuándo parar y rediseñar la estrategia para que la investigación siga siendo útil sin poner en riesgo a nadie.

¿Has perdido al investigado en alguna ocasión?
Sí, como cualquier profesional que trabaja en calle. Tráfico, cambios de ruta imprevistos o simples errores pueden hacer que se pierda el contacto visual. Por eso, siempre que la ley lo permite y tiene sentido operativo, es fundamental apoyarse en medios tecnológicos y en un buen trabajo de equipo para recuperar el seguimiento o reorientar la investigación.

¿Los detectives privados lleváis arma?
Ser investigador privado no implica ningún derecho especial a portar armas de fuego. Como cualquier ciudadano, podría solicitar una licencia, pero se exige acreditar un riesgo especial y una necesidad concreta, con criterios muy restrictivos. En mi caso, no considero necesario trabajar armado: prefiero apoyarme en planificación, discreción y retirada temprana ante cualquier escenario de riesgo.


La tercera vía

He formulado y vengo defendiendo lo que llamo la tercera vía: una propuesta de separación doctrinal entre el detective integrado en la seguridad privada y el detective libre, entendido como profesional liberal de investigación privada orientado a asuntos privados y a la obtención de prueba.

Mi planteamiento parte de una idea sencilla: no toda investigación privada debe quedar absorbida por la lógica de la seguridad. Junto al detective encuadrado en ese sistema existe también el detective titulado que ejerce desde fuera de él, con finalidad probatoria, autonomía profesional y una posición más próxima al Derecho que al dispositivo de control.

En esa separación conceptual y profesional sitúo mi trabajo y mi aportación doctrinal. La tercera vía no niega otras formas de ejercicio, pero afirma con claridad que el detective libre existe, tiene sentido propio y merece ser reconocido como figura distinta.